¿Hiperconectados?

abril 13, 2016

Libertad de elección, búsqueda de satisfacción personal, intereses individuales y de grupo, sociedad y consumo se presentan como referencias del paradigma comunicativo de la televisión actual. Estar conectados o interconectados se convierte en la imagen de la oferta plural que pretendida y adecuadamente vende el sector audiovisual al ciudadano. No creemos que eso sea garantía de nada, más allá del resultado económico basado en el supuesto entretenimiento.

El ciudadano selecciona un determinado contenido de la oferta plural y se encamina hacia el soporte que mejor se adapta a sus necesidades e intereses. Por eso, la ventana múltiple no significa novedad sino búsqueda, por parte del productor y distribuidor, de potenciales consumidores, dado que su dispersión es lo más evidente al igual que el cambio en sus hábitos.

Hiperconectados

No está claro cuál es la exigencia del consumidor de contenidos audiovisuales, pero las empresas audiovisuales están volcadas en la elaboración de contenidos que, supuestamente, demandan.

A finales del mes de enero iiR España impulsó las jornadas “El nuevo comportamiento del consumidor audiovisual obliga a productores, operadores, plataformas y anunciantes a cambiar su modelo de negocio”, bajo la denominación de Revolution TV, pensando en cómo debe ser la respuesta a la audiencia hiperconectada.

Si bien se trabaja e investiga sobre los hábitos del consumidor, en cómo medir la audiencia tradicional y digital y cómo situar el contenido en cada una de las ventanas audiovisuales, son muchas las dudas que planean en el sector debido, especialmente, a la volatilidad del ciudadano, especialmente todos aquellos que se engloban como nativos digitales, en aumento cada año que pasa.

Quizás es necesario pensar en otros espacios más allá del fetichismo televisivo. Habrá que tener muy presente que el cambio llega por otros soportes y medios, que se instalan a través de la Red como lugar habitual de captación, visionado y reproducción de contenidos audiovisuales.

La hiperconexión todavía es relativa, siendo más evidente el sector de la población que demanda contenidos audiovisuales a través del televisor. Sí es un hecho que la socialTV se abre camino y propone alternativas al modelo tradicional, pero se hace necesario el paso del tiempo para poder conocer realmente su efectividad más allá de una moda pasajera.

Es posible una nueva televisión que parta de una oferta de calidad y provoque y atrape al espectador, establezca una relación con él por dichos contenidos. Pero cuando el espacio del consumo se ha desplazado al entorno online exigirá un replanteamiento de los mismos, si no se quiere interrumpir esa relación.

Lo que está muy claro es que los contenidos los puede ofrecer el oligopolio mundial existente, pero enfrente se encuentran todos aquellos que generan los ciudadanos, que irán ocupando un espacio importante en la oferta audiovisual online.

 

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